Entra con mi password !?!#$%^&* said no one ever.

Jamás le vuelvo a pasar mi password a un novio, amigovio, compinche, compañero, amigazo, amigasazo, honey-bunnie, roomate, afiliado social, marido, ex-marido, amigo del amigo que también es mi amigo, e-te-ce e-te-ce, e-te-ce.

¿Que como me pudo pasar eso a mí Ingeniera graduada de Sistemas de Información con especialidad en Ingeniería de Software? Pues me gano el sentimentalismo. DOH!

Como no dijo Alicia Villarreal, la rubia ex vocalista del grupo cumbianchero LIMITE, una  norteña mexicana y paisana, de las que se jactan en  decir que les falto jinete, pues no vuelvo a tropezar con la misma piedra.

Pues si bien muy querido y apreciable lector, siéntase libre de catalogarme como parte de la ‘Generación Y’ de esa a la que según mi año de nacimiento pertenezco,  esa generación que  es la primera generación que ‘is moving away from conventional takes on romantic, loving relationshipsElite Daily dixit.

Pues como no voy a moverme away de las relaciones típicas en las que hay confianza 100 a 100 y tolerancia si hoy hasta el chico del apartamento 511 puede ser capaz de hackearme-y-leer-todas-mis-conversaciones-super-duper-ultra-privadas-con-mi-amigaza-de-toda-la-vida porque YES, IT HAPPENS.

No se debe vivir la vida pensando que te va a ir igual en el baile a como lo bailaste, pero si puedes aprender de lo pasado y from now on no pisar la misma piedra as I’ve said entonces como dice NIKE, JUST DO IT.

Estamos en la épica época en que la protección de datos y la sentimentalización, como bien dice la doctora Gloria Serrato  “juegan un papel importante en la transmisión de la información, se está modificando nuestra forma de participar en el mundo,  los cambios tecnológicos son tan vertiginosos que no alcanzamos a dimensionar las consecuencias.”

Pues yo ya las dimensione, en el baile pasado, mi ex, no solo entro a mi correo, fue capaz de entrar a mi máquina virtual del trabajo, esas máquinas que se encuentran en la nube del internet, que no tienen un lugar físico en la tierra si no en la nube de datos que era exclusivamente de mí. Por motivos laborales no puedo explicarles exactamente como está la arquitectura computacional de tal cosa y tampoco me quiero ver muy ñoña si no es que ya usted detecto que lo soy, pero, la cosa es que mejor hice un doodle  o un intento de doodle para dejarles su imaginación las escenas,  si usted tien buen ojo para mi arte dominguero se dara cuenta que hay colores azules frios, rojos, pinceladas de niños, estrellas, batallas y muchos efectos incluyendo el ARGG, y el ZOOM… imagínese…

zoom y puas

Cuidar la información personal ha sido importante desde siempre, pero transmitir ese comportamiento a la vida 2.0, definitivamente no ha sido sutil.

Recuerdas la historia del amigo de la amiga que le hackearon el teléfono y le pasaron los videos privados que le había enviado a la otra amiga y la amiga se dio cuenta de toda la novela, solo porque el amigo le dio a la amiga el tan culpable password. RIP.

Los cambios tecnológicos y los procesos de socialización no van a la par, no estamos conscientes de que todo lo que compartimos en la red cara libro mejor conocida como facebook, el tinderazo, y ahora el snapchat en el que podemos compartir nuestro daily life abre las puertas de par en par. O tal vez si estamos conscientes y queremos abrir la reja entera, total cada quien.

El control de cuanto o que compartir está en nuestras manos, o al menos casi siempre, porque me han contado  que a veces que  te tomas una, dos, tres copitas te equivocas en textearle a quien realmente le ibas a textear y ¡SAS! ¡UPS!  I’m  SO sorry! ‘ese mensaje no era para ti’, o pones la foto en Facebook que no ibas a poner y I’M SO SORRY, la foto que posteé ayer a la 4 de la mañana NO FUI YO,  ME HACKEARON.

Que no les pase como a mí, no pases los passwords, si antes no le ibas a dar tu información personal al hijo de vecino tampoco lo hagas en la red. Cósmicamente, las redes sociales en las que compartimos y sobre-compartimos son una extensión de nuestro ser. Esta extensión se tiene que entender así: Si vas a hacer limpia en tu closet, también deberías hacer una limpia en tu red social, así como le pones candado a la puerta de tu casa y cuidas la llave, así mismo cuida los passwords de tu mundo digital.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s